martes, 13 de marzo de 2012

La mecha se consume

¡19! Sí, diecinueve largos y eternos días, con todas sus horas y minutos, para que las puertas del Convento de Doctor Palomar se abran, y Zaragoza, como cada Domingo de Ramos, se vuelva a teñir de azules pinceladas de alegría y devoción y gotitas de raso y cera que irán cayendo acompasadas de humildes sones de bombo y tambor, aliñados con pasitos racheados y golpes de llamador. 

Y hasta entonces ¿qué nos queda? nos quedan ensayos de misterio, traslado de pasos a la iglesia, ultimar toques de concurso y perfeccionar marchas para la estación de penitencia. Nos quedan muchas, pero que muchas horas de rascar, limpiar y fundir cera. Otras tantas de montaje de palio, candelería, guardabrisas y por qué no, también de sueños. Sueños inquietos en los que enmascaramos la esperanza de que todo salga bien, que nuestra Virgen del dulce Nombre luzca aún más guapa que nunca. Esperanzas de que Jesús de la Humildad en su imponente barco de misterio y entrega, haga palpitar todos y cada uno de los corazones que le esperan en cada palmo abarrotado de acera.

La verdad, es que nos queda muy poquito para volver a rozar el cielo, otro año más, otra mágica tarde de humildad. Pero también es verdad que sentimos como "esto" se acaba, se acaban los ensayos, se acaban los montajes, se nos acaban las tardes de hermandad con compañeros, con amigos, con hermanos. Pero merece la pena, sabemos que merece la pena toda esta espera que más o menos sobrellevamos de año en año con marchas en el CD del coche, o con videos de youtube que después de verlos mil veces nos siguen poniendo los pelitos de punta.

Poco a poco y sin darnos cuenta, la ceniza que hace unas semanas nos daba el pistoletazo de salida a 40 días y 40 noches de cuaresma, se van consumiendo sin que nos demos cuenta, pero como he dicho, merecerá la pena.



2 comentarios:

Alfiletera dijo...

Precioso pero en algo te equivocas, las tardes de Hermandad no se acaban, las tardes de Hermandad continuaran, veremos videos, limpiaremos y guardaremos todo, tambores, candeleria, respiraderos, vestimentas y una vez acabada la mecha de esta vela, encenderemos una nueva para volver a soñar, soñar en sacar una nueva marcha que haga sonar el tambor, pensar en que ponerle a la Virgen para que la proxima salida esta mas guapa que el año anterior, se volverar a arrastrar las zapatillas en los ensayos. Esto es Hermandad, hermano, esto es una Gran Hermandad. Siempre habra velas que encender.

Iker Serrano dijo...

Pues si, tienes toda la razón, aunque no quería expresar que se nos acabaran esas tardes que tanto nos gustan de todo el año, sino ensayos, preparativos y demás...
Es lo que tienen estos arranques de escribir, que te lias y...jeje